El Malabarista
EL MALABARISTA
(A Francisco Martínez fallecido en Panguipulli, Chile, en 2021)
Ha muerto un joven.
Ha desaparecido un artista callejero.
Queda un rastro de estrellas tras él,
las que sembró con su vida distinta,
las que regó con su opción de libertad,
las que plantó a diario con su arte en la vereda.
Una opción de vida
rechazada por quienes se creen dueños del mundo,
por quienes sirven a amos inalcanzables.
¡Qué peligroso es pedir unas monedas
a cambio de unas maromas!
Los que justifican la muerte
de quienes ven como inferiores,
marginales,
delincuentes,
pronto salieron en defensa del asesino.
Con papeles en mano
declararon que era un peligro,
que no había salvación para él,
que ni siquiera las clases de ética
podrían rehabilitarlo.
Era un caso perdido.
Como lo son todos
los que se atreven a ser ellos mismos.
Por ser como era,
tu muerte fue justificada.
Por ser alma libre al viento,
te dieron una muerte indigna.
Por ser joven,
por buscar y entregar arte,
por ser distinto,
te condenaron.
La implacable justicia del que tiene el poder.
La ceguera imperdonable del que gobierna.
La cobardía homicida de quien debía proteger.
Mal estamos.
Nos despeñamos
y nadie extiende las manos.
© [2025] [EL HIJO DEL DILUVIO]. Todos los derechos reservados.



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