Antipoesía del Deseo: Pachulí, comerciales y el "condón de emociones"

¡Octubrista!

DESMITIFICACIONES | EL CUENTO ROMÁNTICO

NO NECESITO INVENTAR IDIOMAS

Imagen conceptual de una cena romántica falsa donde la comida es una bandeja de plástico congelada y hay una botella de aceite de pachulí. Estética de crítica a la pose romántica para el blog Octubrista.

No necesito inventar idiomas para hablar de ti... basta con copiar frases por ahí y hacerme el profundo perfumado con pachulí. He amado como se ama en los comerciales, con miradas de catálogo y música de piano de fondo. Sí, sé decir: “Tus ojos son un reflejo del mar”, aunque no sepa nadar ni distinguir el bien del mal. Tanto verso marinado con sal, tanta palabra tibia derritiéndose al cuentear. Amor, amor ese concepto que usamos un condón de emociones. Todo entra, todo vale, si se dice con voz baja y cara traumada. He escuchado: “Eres mi refugio, mi luna, mi revolución...” cuando en verdad querían decir: “me gustas y quiero un revolcón”. Oh sí, hace tiempo dejé de escribir sobre el amor. No por despecho, sino porque comprobé que la poesía seudo romántica es como comida congelada: indigesta, pretenciosa, y degradada. Si alguna vez escribo de amor, será sobre ese momento en que te des cuenta que no era amor, sino hormonas zapateando con ardor.

"Cualquiera es poeta cuando tiene ganas de coger…"

— El sabio de los bares.


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