Oda a la Anáfora: El triste país de la abundancia imaginaria y los espejos rotos

¡Octubrista!

POESÍA ORGÁNICA, ECOLÓGICA Y MAL INTENCIONADA

ODA A LA ANÁFORA
(O EL TRISTE PAÍS)

Nota del autor (2026): Este poema nació en octubre de 2021, bajo el pulso de una elección que marcaría el destino. Hoy, rescatado del archivo, sus versos no son solo memoria, sino la evidencia de una nación que prefirió mirarse en espejos rotos.
Imagen de portada para el post 'Oda a la Anáfora: El triste país de la abundancia imaginaria' en el blog Diluvio. Un espejo de mano roto y agrietado yace en el suelo seco y árido de la costa de Las Cruces, Valparaíso, Chile. A través de las fisuras del cristal se ve un reflejo distorsionado y roto de una bandera chilena deshilachada y una mano envejecida y weathered extendiéndose hacia el espejo. En el reflejo también se aprecian siluetas de personas anónimas atrapadas en la fragmentación. La imagen tiene una estética cruda, textural y melancólica, simbolizando la identidad nacional fracturada, la desmemoria y la 'abundancia imaginaria' del país sin corazón descrito en el poema de Daniel Olivero.

El país de la prosperidad que reluce solo en los balances. El país de la abundancia imaginaria, donde la publicidad reemplaza a la memoria. El país con bandera, escudo e himno, pero sin voz ni corazón. El país de la hipocresía, donde la mentira es idioma oficial. Donde la Ley de Moraga es doctrina y la historia fue sustituida por histeria. Allí donde el esfuerzo es palabra santa, pero la trampa es el verdadero altar. Un país gobernado por el mercado, dirigido por necios y oportunistas, que corona a cretinos como líderes y aplaude discursos huecos como oráculos. Un país que se admira en espejos rotos, que se vende a bajo precio y calla ante el saqueo extranjero. Un país que vestía solidaridad y hoy guarda racismo bajo el poncho. Que prefiere el empate moral a mirar de frente la verdad. Que iguala justicia con venganza, y criminales con desobedientes. Un país pobre, aunque se crea próspero. Una tumba abierta, una nación miope, un cementerio de niños con mochilas vacías, de jóvenes sin futuro, de adultos con miedo a mirar al sol.
Yo no quiero vivir allí. Y sin embargo, aquí estoy. Mirando con ojos abiertos lo que otros prefieren tapar.
Escrito el 06.10.2021
Publicado originalmente el 26.11.2025

¿Seguimos mirando espejos rotos?

Este texto tiene 5 años de vida y parece escrito esta mañana. ¿Crees que la "abundancia imaginaria" nos ganó la partida o todavía queda voz en este país sin corazón?

Comenta y comparte si te sientes atrapado en esta anáfora.


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